domingo, mayo 03, 2009

Un viernes variado



El último viernes tuve un día intensito. No tranquilos, no voy a hablar de trabajo. Bueno, vale, sí,… pero sólo un poquito.

Hay oficinas donde para aumentar la productividad y, a la vez, ahogar los murmullos y sonidos de la gente, que cuentan con hilo musical o, en su defecto, una emisora de radio por los altavoces. En el sitio donde estoy ahora, no es así, la sala tiene una sonoridad excelente y los veinte que somos generamos un gran volumen de decibelios, normalmente de forma inconsciente. Es raro que el silencio pueda asentarse. Concentrarse en algo es ligeramente complicado, en mi caso, he de recurrir a las canciones en MP3 que tengo en mi PC y unos auriculares para conseguir aislarme del mundo por un ratito.

No obstante, se existen momentos de silencio, o en los que el volumen general es más bajo. Entonces unos nuevos sonidos se desvelan y toman protagonismo. Me explico. Las oficinas están situadas en los pisos inferiores de un psiquiátrico, lo que antes se llamaba un “manicomio”. Las voces de los internos nos hacen, en ocasiones, una inquietante compañía. Nosotros, indolentes, casi autistas de lo existente fuera de nuestra sala y algo malévolos nos referimos a ellos como los ”aulladores”. Oímos sus frases cortas y repetitivas durante decenas de minutos, como cacofonías a deshoras o perturbadores mantras . Nos infunden algo de miedo y nerviosismo, aunque nunca nos preguntamos por la historia de la persona que las emite. Nos turban y en cierta manera las despreciamos, o las queremos hacer lo más ajenas posible a nosotros, con algún que otro chiste o broma al respecto. Lo cierto es que un poco triste, por ellos y por nosotros, por nuestra actitud.

Os mentí, dije que iba ser poco y salieron dos párrafos como dos cachalotes. Sigo con mi problema de incontinencia al teclado.

A lo que iba. Viernes. Salí del trabajo a las 16:00 y me fui a un centro comercial con dos claras intenciones. La primera comer algo. Unos “crusans” rellenos chocolate y una Pepsi, (si soy de Pepsi y la Coca-Cola me parece agua guarra, ¡¡¡abajo las Cokes !!!) resolvieron la tarea. Esa parte fue fácil.

La segunda. Darme un capricho gastando algo de lo que me pagarán por mis muchas horas extras realizadas. El objeto deseado era un GPS económico, o sea barato, pero dotado de buenas prestaciones. Miré y remiré, vi el que quería y … lo compré.

Bueno, no fue tan directo. Había allí una dependienta para atender a los clientes dubitativos sobre el mundo de los GPS. Localizado el que yo quería le solicite si lo tenía… y se paró el mundo. No me había fijado. ¡Qué cosa más preciosa! Fue un instante en el cual nuestras miradas coincidieron, pero me pareció que estuve una eternidad bañándome en esos ojos azules grisáceos. Ahora que los pienso, al recordarla, creo que se asemejaba mucho a la protagonista de “El quinto elemento”, Milla Jovovich, pero en natural. Sus labios rosados... Esto, ejem. Ella fue a la estantería y me dio uno del modelo que elegí. Pagué y me fui.

Mis auriculares habituales, los que mencioné al comienzo, hacía una que semana habían pasado del estéreo al mono, por baja indefinida del derecho. Esta disfunción es latazo así que entre en otro establecimiento, el Carrefú, para sustituirlos por otros, pero que trabajasen en equipo. Busqué, encontré y fui a pagar a la caja. Otra vez. Pedazo de cajera que solivianta los bajos instintos. Lo sé, soy un romántico, no lo puedo evitar. Aquí el tiempo siguió su camino normal, pero su imagen quedó grabada en mi memoria. Tenía un aire latino. ¿Has visto el anuncio de Martini de George Clouney en que una chica, morena ella, le corta los genitales a un toro de hielo? Si sí, pues ella, sino pues tipo Gina Lollobrigida.

Por último, para acabar con mis gestiones en el centro comercial decidí que era el momento de formalizar la relación con mi móvil. Sí, me casé con su SIM. Ahora el es mío y yo soy suyo. Identificado él, identificado yo y viceversa.

De nuevo, otra vez. La dependienta que me atendió. Qué exageración de mujer, hembra por excelencia, arrebatadora como ella sola. Joer, que mala es la primavera, y yo sin tan siquiera un mal apaño que me “consuele”. Era jovencita, unos 22 años o así a ojo de mal cubero. Me hizo las transacciones necesarias para llevar a cabo el feliz evento entre mi SIM y yo. Tenía un pelo moreno y liso precioso. No puedo decir a quién se parecía, pero si piensas en cualquiera de esas niñas monas que salen con papeles secundarios y enseñando cachos carne en las series españolas de Telecinco o Antena, acertarás.

Momento de reflexión.

Tengo una teoría. Sí, la tengo y es mía enteramente. Es fruto de mi experiencia de ese viernes ajetreado. Dos conceptos: crisis y chicas atractivas. ¿Cómo vender más, sobre todo al consumidor masculino? Por cierto, tendría que haberme fijado en los dependientes. Bueno, en lo que estaba. Un buen reclamo para vender más es contratar dependientas que estén bien “buenorras”. Si tienes que despedir gente, te libras de esas que sean menos “resultonas” para los sentidos.

No es que sea una recomendación mía. Ni mucho menos. Es lo que creo que desgraciadamente está ocurriendo. Hay crisis, pocas ventas y el sexo siempre ha sido un buen reclamo para elevar el consumo. Antes de acabar con el tema, he de añadir algo. Todas estas chicas que he descrito fueron sumamente amables y atentas. Es decir, que la belleza, no era su único merito.

Nota mental para mi, he de ir a Día%. Si esta regla se cumple también el allí, mi teoría será elevada al grado de verdad absoluta.

No acaba aquí el día. Aunque la noche comenzaba a cubrir Barcelona. Siendo viernes, me tocaba ensayo en el teatro. Pero esta vez era algo especial, había sesión fotos para el cartel de la obra y demás propaganda. Fue realmente divertido. Hicimos poses, montamos composiciones de grupo y sobre todo nos reímos tres o cuatro montones. Os pongo una de las fotos del grupo.

Sí, yo salgo… pero no diré quién soy. No, no lo diré aunque puedes dejar escritas tus suposiciones. Ufff, lo que tiene que hacer uno para tener más comentarios. Ya parezco Telecinco.

Después el ensayo, un agradable paseo por las calles de Barcelona con unos amigos desde Paral·lel a hasta la Catedral, atravesando el Rabal. Cena en un restaurante próximo al establecimiento religioso. Ambiente agradable, luces tenues, se podía hablar sin necesidad de alzar la voz, comida muy buena (esto es raro que yo lo diga) y además sin sobrepasar los 15 euros por cabeza, lo cual es muy raro en Barcelona.

A la vuelta, cuando cogí el coche, conecté el GPS para que me llevase a casa. Así nos íbamos conociendo, la mujer que hay encerrada dentro y que no para de ordenarte cosas y yo. Lo cierto es que seguí mi camino habitual y le hice nulo caso. Eso sí, le encontré cosas curiosas e interesantes. En general me sorprendió gratamente mi nuevo aparatejo.

Llegado a casa, me encame felizmente.

Resumiendo, un viernes variado, completo y agotador, pero buen viernes sin duda.

Os dejo una canción que desde muy pequeño me ha gustado.




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Hello people.

Hi girls.

I have good news for you.

I have a GPS.

Yes. Now, I can go where you are. To find you is easier.

When you will want love (or savage sex), send me your coordinates and I will go quickly.

I am theater actor. I can be who you want. For your senses only.

Tell me where you are.

I hope see you soon.


10 comentarios:

Daniela Haydée dijo...

Tu teoría es la de muchos empresarios de grandes establecimientos, pero no en época de crisis, sino "ante de..." y "después de...". De todas formas, ese día ibas con la vista cansada y todo te parecía bonito, menos los dependientes, que ni los vistes, y eso si que no. Todos debemos tener las mismas oportunidades de ser admirados :)

Yo sí sé quien eres en la foto, jejeje... ventajas que tiene ser quien soy.

Saludos desde tu pueblo.

Fiebre dijo...

Me encanta que tengas incontinencia ante el teclado. A mi me pasa igual. Me tengo que reprimir un montón y al final el resultado es...sumamente incierto.
P´a mi gusto, no atino a expresar lo que quiero. Y si lo hago como me gusta no habría ratón para seguir el texto.

Y tengo que decir que me has dejado muy preocupada. Estoy como tú. No tengo "un apaño" que me consuele, pero contrariamente a lo que te pasa, cada vez me envían menos "señales" los que veo alrededor. Y anestesiada sé positivamente que no estoy, así que no sé qué demonios me pasa.
En cuanto a la foto...Espero que no seas el del cetme. ¡Sería demasiado! Ni en "los mundos virtuales" me salvo juas.

Y me voy a casa de Daniela que el otro día, leyéndola por encima, me dejó desarmada con un argumento que me expuso y ando reflexionándolo.

eva dijo...

¿Plaga de mujeres guapas de dependientas en centros comerciales? Vaya, suena a peli de invasión alienígena o algo así xDD.
Si es una táctica de márketing, sin duda surte efecto, por lo que cuentas, vamos.
También cabe la posibilidad de que el mundo de la moda esté muy malo y las modelos se dediquen ahora a trabajar en centros comerciales, porque encontrarte en una misma tarde a la doble de M. Jovovich, a la "cortawebs" del anuncio del Martini,...etc Pues...no se yo.
Viendo la foto de tus compis del teatro hay 4 opciones donde elegir, 4 chicos, vamos. Así que yo opto por el militar armado o por el del tupé de camiseta negra.
Quizás más por este último.
Te podrías enrollar y dar alguna pista jajaja.
Un beso.

P.D: ¿Y la obra teatral de qué va?

Susana dijo...

Yo claramente me decanto por el de la camiseta negra. No sé porqué claramente, pero "tengo una corazonada".
Lo del manicomio de arriba me parece fascinante. Yo no podría parar de imaginar historias truculentas, personas que han llegado a perder la razón por una vida trágica, un amor truncado...
Las tardes variopintas me dejan buen poso, y si son de viernes, mejor.
Un saludo.

Ken dijo...

Pues en mi empresa, la política de tias buenorras está instaurada desde que la empresa es empresa, la expresión más repetida es:"si le voy a pagar lo mismo, prefiero pagar a una guapa que a una fea", en fin, esto es Egspaña.

Me da a mi que puedes ser el guardiasivil no sé te pega. jajajaja.s

Uno dijo...

Daniela HaydéeNo, no, no. Te aseguro que como buen consumidor y observador casual de las feminas... la cosa ahora es mucho más acentuada.

Yo también se quien es el la foto :P

Saludos desde tu pueblo

FiebrePaciencia que seguro que no tarda en cruzarsete por delante a quien tus ojos miren de forma colosa y haga rugir todas tus visceras :-)

Sobre la foto... no puedo añarir nada, bueno sí, no soy la monja :-)

evaSi es una plaga alienígena voy a enterarme a ver donde hay que ir para que me abduzcan.

Vale te doy una pista... mis ojos son marrones verdosos :-)

susanaJejeje. Muy madrileña te leo.

Ayer tuvimos una noche curiosa en el edificio, hubo una variante sonora: gritos y aleridos. Eso sí, eran mucho peores los de la gente de la calle celebrando la victoria del Barça ante el Chelsei. Ays, que poco me gustan los hinchas (de cualquier bando).

¿Pero nadie piensa que pueda ser el pollo?

KenNo sé si decirte que eres afortunado o todo lo contrario. En todo caso tendrás bien alimentado el sentido visual.
Ciertamente esto es España,... el país menos indicado para las carretas.

Sin duda es buen chico el guardia cívil... lo que ya no sé es si soy yo o no :P

Luna Azul dijo...

Juer mucho trabajo, muchos decibelios, vecinos aulladores, mal alimentado.... no sigo. Así no me extraña que veas "invasión de buenorras".jajaja
Un abrazo Uno.
Ah jo no seas y danos una pista
Un abrazo

Al golpito dijo...

Que estres de oficina,¿no?
Me ha recordado a una "estancia" en el hospital en la que durante las largas noches oía llorar a una señora mayor ... lo recuerdo con mucha tristeza ... oirla llorar y que nadie la consolara ... en fin ...

Por otro lado, el mercado laboral anda muy "tirante" en éstas fechas, pero creo que eso de las chicas guapas ha existido desde siempre ... donde esté una chica mona que se nos quiten a las feas (eso es lo que piensan la mayoría de los empresarios). Se que es muy malo generalizar, pero en éste tema sé que no me equivoco.

Y yo ... si que se quié eres en la foto ... es lo que tiene haber leído de cabo a rabo ... ya me entiendes :)

Susana dijo...

No me veas muy madrileña, es que nos tienen comida la moral con tanta publicidad. Esto es un infierno.... a mi me da que no, pero bueno.
Otro saludito.

Uno dijo...

Luna AzulBueno, a pesar de todo, vamos tirando ;-)

Pistas no puedo dar más, ya sabes... eso del anonímanto blogéril, pero puede en un futuro me ánime y de algún dato más.

Saludos

Al golpito¡Qué "ilú" volver a verte por aquí!
Lo de las dependientes yo también que tristemente es así.
Ya me contarás tus sospechas :-)

SusanaMe lo imagino. Tienen que estar de pesadísimo con lo del 2016. Qué vale, que es bueno quererlo, pero no machacar a la gente a todas horas con ello.

Saludetes