martes, junio 24, 2008

Cucurrucucú paloma



Una entrada del blog Más claro, agua (un fantastico blog, por cierto) me ha hecho recordar una historia relacionada con las palomas.

Palomas, esos entrañables animalitos voladores, plagas de las grandes ciudades próximas al mar y portadoras de gran número de enfermedades. Tienen la afición decorar las calles y estatuas de la urbe así como las cabezas, ropas y coches de los transeúntes con sus excrementos. Son también símbolo de la paz en su, curiosamente, variedad aria.

La historia que paso a relataros la viví hace unos años, mejor dicho la observé.

Os sitúo previamente. Barcelona, a unos 300 metros de la Catedral, a unos 600 de Plaça Catalunya (mediciones cortesía de Google y una regla que tenía por casa). 14:00, hora de la comida. Bocadillo en mi caso.

Bajé a dar cuenta de mi simple manjar, leer un libro (a los pies del edificio donde suelo trabajar) y tomar el sol (para luego que digan que los hombres no podemos hacer varias cosas a la vez) sentado en un banco del mobiliario urbano.

Advertí que a unos metros de distancia, a donde estaba situado mi asiento, en esa zona de la amplia acera, se encontraba grupo de palomas. En su centro había una paloma que tenía las alas rotas, o algo le pasaba, el caso es que no podía volar sólo caminar torpe y pesadamente. Las demás apercibidas de la situación tenían dos tipos de comportamientos con ella:

Las macho aprovechaban para darse un "buffet libre" de sexo turnándose una tras otra a los lomos de la paloma herida.

Las hembras, supongo que celos o por instinto reproductor ante la competencia, le golpeaban repetidamente el cráneo con sus picos, creo intentado eliminar una rival con gran "éxito".

Estos rituales se prolongaron hasta que la paloma consiguió alejarse renqueante y con gran dificultad del grupo a una zona más apartada.

No estaba del supuesto dios que finasen ahí sus sufrimientos. Un nuevo mal en forma de señora de unos 70 años ataviada con una bata típica de limpiar las casas y armada con un gran bolso de nailon con publicad borrosa por el uso y el paso del tiempo se sumo a la escena.

Su andar era lento y carente de prisa, casi disimulaba su objetivo. Al llegar al grupo de palomas se detuvo. Lo contempló y notó que había una paloma más inmóvil que las otras alejada de grueso de la congregación.

Tomó entre sus manos a nuestra maltrecha paloma y le preguntó "¿Que haces aquí solita? No esperó mucha respuesta. La traslado hacía donde estaban todas las demás, que volaron desconfiadas, y la deposito en el suelo. Luego metió su mano en el siniestro bolso de fuerte nailon verde y sacando puñados de comida para palomas y regó con ellos al ave poco social (por la cuenta que le traía).

En instantes un gran tumulto se formó a su alrededor. Las palomas atraídas por el preciado alimento corrieron presas a ingerirlo. Cuando la comida desapareció, comenzó de nuevo la orgía y ajustamiento… pero entonces ni la señora, ni su bolso estaban ya allí.

La historia acabó cuando un paseante vio la situación, cogió la paloma inválida, le partió el cuello y tiró su cuerpo lejos de sus compañeras en un macetero público. Todo ello sin apenas demorar su marcha. Una actuación rápida y precisa. Un “pofesional”,… y sobre todo una persona con gran juicio y diligencia.

Yo, espectador de lujo desde mi butaca, para entonces, casi había terminado el bocadillo y una vez finado el espectáculo me refugié en la lectura para no ceder ante el aburrimiento.

Esa era la historia y el origen de mi escaso agrado por estas aves. Nuestras vecinas del piso de arriba.


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Hi people. Today I remember a story about pigeons… but I have no desire to tell you.

I love pigeons. They are pretty animals. They can fly free around sky. I like it that. I like them. I like them… fried, grilled, baked…


22 comentarios:

Más claro, agua dijo...

Joder, qué historia! Tiene drama, intriga, sexo, espionaje... ¿Para cuando una película con Ana Obregón en el papel de paloma/bióloga? :-)

bornne dijo...

A mí me ha parecido a un claro abuso de "exclusión social": primero marginación y aislamiento, después, fallido intento de reintegración y, por último, exterminación.
No sé como no lo denuncias al "Tribunal Palomar de la Haya"...

Saludos.

Uno dijo...

más claro, agua
Quiero hablar con Fernando Colomo para ver si acepta el papel de director. A Ana Obregón la pondría con la vieja del bolso de nailón verde... que la "chiquilla" ya no está para muchos trotes.

bornne
Yo como los Cascos Azules, principio de no intervención a menos que sea causa de fuerza mayor... es decir, que me quisiesen quitar el bocadillo las "jodias" palomas.

Saludetes

Breuil dijo...

En un principio pensé que la señora mayor metería a la pobre paloma en su bolso y se iría a casa... pero todo acaba con un asesinato no muy gastronómico.
:P

Uno dijo...

Breuil
La vida real a veces es muy cruda. La señora no era sibarita de la carne de paloma urbana sino una incoisciente que dedica su tiempo libre a potenciar el crecimiento de las plagas. Algo hay que hacer esta vida... tan cruda.

TiralleDoAire dijo...

Interesantísima historia. Sólo espero que hicieses bien la digestión...

Uno dijo...

TiralleDoAire
En ocasiones he comido en casa viendo los reportajes sobre naturaleza de La2 o el 33. Esto no distaba mucho de ellos. Además, tengo la suerte poder preservar mis digestión de los estimulos del exterior.

Saluetes

Merce dijo...

A lo mejor la mujer sólo quería evitarle más sufrimiento a la pobre paloma...eutanasia...¿no? a mí es que las palomas me dan un asquito tremendo...

Uno dijo...

merce
La mujer era una terrorista de la hígiene social.

A mi me pasa ahora como a ti con las palomas, me dan repelús. Recuerdo sin embargo de pequeño en Plaça Catalunya estar con mis padres, coger una paloma con las manos y darsela a ellos dicendole que era para la cena. Pavor me da sólo rememorarlo.

Anónimo dijo...

Odio las palomas, son animales inútiles, me dan asco solo verlas. No es cierto que solo estén cerca del mar, yo soy de interior y te aseguro que por aquí también dan por c.... Yo vivía feliz en mi pisito de 60 metros, había golondrinas que hasta hacían agradable el despertar escuchado sus cantos y sintiendo la brisa matutina, pero a nuestro genial alcalde para preservar el centro de estas molestas, e insisto, inútiles aves, se le ocurrió mandarlas a las afueras, o sea, por donde yo vivo. Ahora no puedo tender la ropa en el tendedero, tengo que hacerlo en el balcón (y gracias a que tengo balcón)me llenan los polletes de las ventanas, los cristales y todo de mierda (podía decirlo más elegantemente, pero es que es mierda)y ya no me despierto con los pajarillos, no, ahora lo hago con bru bru de las palomas de mierda...

Perdón, creo que me he dejado llevar por el odio tan arraigado que le tengo a estas criaturas de la naturaleza. Que aaaassssco de animales, si hasta leer la palabra paloma me da asco.

Luego veo a los niños dándoles migas de pan y gusanitos, me dan ganas de decirles: cabronesss, no les deis de comer, no se murieran todas. Inocentes, no saben lo que están fomentando, ya se enterarán, ya se enterarán...

Uno dijo...

Anónimo
Comparto plenamente tu sentir hacia esos animalitos.

Tienes toda la razón. La paloma no es una ave de costa. Fue un lapsus mio. Pensando en sus simpaticas cagaditas, pensé en otras de mayor tamaño que también se dan por Barcelona, las de las gaviotas y de ahi mi asociación inconsciente de la consta con las palomas.

¿De dónde eres? Hacía tanto que no oia hablar del "pollo" de las ventanas. Me trae recuerdos de mi Extremadura natal.

Saludos

Anónimo dijo...

No hago más que recordarte tu Extremadura natal, primero el arroz, luego los polletes de las ventanas...

Uno dijo...

anónimo
Has pasado de desconocido anónimo a misterioso casi desconocido :-)

Daniela Haydée dijo...

¡Qué barbaridad!

Palomas habrá muchas, pero más de uno se merece que se le caguen todas encima y desprender el hedor de lo ingerido por los pobres animalitos durante el verano más caluroso jamás sentido para acabar con el cuello roto porque un intolerante no soporta la existencia de otras vidas.

¡Enfermedades trasmitimos todos, aunque no tengamos plumas!

Medio saludo.

Pd: no frecuento los lugares, cosas o personas que desencadenan mi odio, por eso nunca me metería en la boca del lobo para convertirme en cómplice de avecidio a no ser que mi fin en la vida fuera ese... ¡Qué mostruosidad!

Anónimo dijo...

Las cucarachas, las ratas, los piojos, el mosquito anopheles, arañas, chinches, pulgas... como todos transmitimos enfermedades y todos son vidas, pues nos los quedamos también.

Uno dijo...

Daniela Haydée
Las palomas son una plaga con una estética más aceptable que otras de tantas que hay. Son un mal como rata y cucarachas y por eso los ayuntamientos suelen intentar poner medios para su eliminación. En Barcelona, concretamente, creo que se sueltan halcones para que reduzcan su número lo negativo de esto es que más de un canario ha quedado descabezado en su jaula.

anónimo
Coincido con tu opinión. Al fin y al cabo es la selección (natural) o esos bichos o nosotros (por deplorables que seamos).

Tendrás que soltar más pistas sobre ti pues te vuelvo a tener desubicado. Eso sí, estoy casi seguro que eres mujer.

Saludos

Daniela Haydée dijo...

Respecto a todos los animales, por más feos y pequeños que sean.

Todos en esta vida tenemos una función determinada y la sabia naturaleza puso a esos seres por algún motivo, quizás también puso a algunos "depredadores" deshumanizados para que otros pudieramos pensar mal de ellos.

Saludos.

Pd: el número de barbaridades escritas aún puede aumentar...

Kike Santander dijo...

Las palomas es como la libertad, contagian todo aquello que asusta, por no saberlo controlar.

Aniquilando la libertad, desaparese la lucha, sin palomas, los déspotas aumentarán su número, y en algún lugar, un corasón doblegado, emprendará mil batallas para abolir la extensión de la esclavitus propagada por la intolerancia.

Saludos desde Miami, dónde las palomas simbolizan nuestra libertad.

Landahlauts dijo...

Ratas con alas. Odiosas, repugnantes. Una plaga.

Sólo hay algo peor que las palomas: los que las alimentan.


¿Comerte un bocadillo, leer un libro, y tomar el sol?

¿A la vez?

Eres un varón digno de estudio.

Saludos.

Luna Azul dijo...

Haciendo caso de tu recomendación aquí estoy.
De momento esto de las palomas me da como asquito, hasta en el viajecito este último tuvimos algún regalito de ellas jejeje.
Pero seguiré entrando para leer más.
Un abrazo

Manu... dijo...

Todos habeís comentado el asco que les tenéis a las palomas, pero nadie a comentado nada sobre el tipo que llega y le rompe el cuello a la desgraciada paloma.

¿No será que estamos muy acostumbrados a la muerte de animales?

Uno dijo...

manu
Ese hombre, una persona de envidable practicidad y resolución. Un practicante de la eutanasía activa. Debería ser ídolo para futuras generaciones.

Básicamente le ahorro el martirio de morir con el cráneo reventado a picotazos mientras era constantemente "montada".

Saludos