martes, diciembre 04, 2007

Pasado atropella presente…



He tardado en escribir pues he pasado varios días con resaca emocional. El motivo ha sido la anunciada cena de mi anterior texto publicado.

Hace 20 años 120 adolescentes cursábamos COU en un instituto. Hace aproximadamente una semana 53 nos reunimos en una cena.

El lugar de reunión fue delante de las puertas de nuestro viejo instituto. La gente iba llegando como caída de un cuentagotas. Al llegar al grupo, el impacto era como cuando te acoge el mar tras saltar de un acantilado. Un gran número de caras no asimilables a la vez te observaban y tras unos segundos algunas se dirigían hacia ti seguidas de sus cuerpos para saludarte. Luego más tarde pasas a ser parte del mar receptor. Debo añadir que este bravío mar estaba armado con las fichas de las clases, aquellas que usaban los profesores para pasar lista donde estaba el nombre y la foto.

“Soy X ¿me conoces?” y “¿Tú quien eres?” eran las preguntas típicas. A la primera, mis respuestas sinceras eran “Claro” o “No me acuerdo de ti” (incluso a las chicas). Para la segunda decía mi nombre… salvo en una ocasión que se me ocurrió decir un nombre ridículo e inventado y tras ver que me buscaban en las fichas con afán confesar el verdadero.

Había gente que no había cambiado ni en cara, ni en estilo, ni en forma de ser. Otros estaban irreconocibles, algunos para bien otros para mal. 20 años son muchos años. Me chocó que algunos eran terriblemente conservadores… y otros excesivamente alocados.

Tras la toma de contacto inicial fuimos al restaurante. Reconozco que el que lo organizó lo hizo bien, lo cerraron exclusivamente para nosotros y la comida no estuvo mal.

Hable con varios, el “¿y tú qué haces?”… inevitable. En ocasiones, parecía que estábamos midiendo quien la tenía más larga… Algunos eran pareja entre ellos, casi todos estaban casados y lo habitual era tener 2 niños. Yo soltero… y mis futuros niños calentado por la banda, en los testículos, por si algún día les toca salir al campo.

Me alegre de ver a algunos, otros no tanto. Varios me impactaron. Comento dos algunos casos.

D, el deportista. Soltero, cachas, guapo al estilo salvaje de Jeff Goblum o Vinicio del Toro. D por comparativa me hundió involuntariamente en la miseria. Yo no tengo mal tipo, D es un atleta. Yo más o menos estoy en forma, D es monitor de gimnasia. Yo no tengo canas aunque si “aureola” de santo (o de monje), D luce amplia melena de cabellos rizados y no tiene ni entradas. Yo saqué mi Nikon baratita para hacer algunas fotos, el sacó su Nikon reflex. Yo hago teatro amateur, el estudió teatro y representa obras de vez en cuando. Yo viajo poco, el ha estado de viaje por el mundo durante 2 años. Es simpático y cae me bien,… eso sí, mi único punto de consolación, cuando te habla te escupe a la cara y si está comiendo las proyecciones combinan el estado líquido con el sólido. Aunque me dejo la cara como un estucado, me alivió la moral.

P, el pijo. P era el pijo por excelencia y decisión. No sólo por sus ropas y porqué prefería a Duran Duran a Spandau Ballet, era pijo por su forma de ser. Recuerdo que cuando se compraba un nuevo ordenador te invitaba a su casa y te lo enseñaba (sin tocar, eh) y luego ni te dirigía la palabra. Durante la cena se nos sentó al lado cuando llegaron los café y nos estuvo explicando de que trabajaba (un cargo bueno) y enseñando su magnifico teléfono móvil con google.maps instalado y alguna que otra “maravilla” más.

No lo pasé mal. Conocí gente con que en aquellos tiempos no había tratado y recordé experiencia con otros. Divertido es uno de los calificativos, entre otros, que se le podría asignar al evento.

…sin embargo, ella no fue. Ahora vive lejos, en otra ciudad, tiene un marido que la lleva por el mundo y una criatura de pocos años. Me hubiese gustado mucho volver a verla.

Jo, ya me dio la vena noña, tendré soltar algún esperpento para romper tal ambientación.

No sé si volverán a haber más secuelas de la reunión, supongo que iría de nuevo, aunque quién sabe que haré realmente si se vuelve a repetir. De momento, y por un tiempo, prefiero mirar hacía delante, que el pasado siempre queda… y el futuro si te descuidas se te estampa los morros.

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Oh, fine. Fiesta loca. I have survive…yeah. A great night. I am a champion… yes. Two pretty girls. Oh, perhaps I am fall in love, oh no, must be the food in my stomach…Sorry I have to go to bat…

3 comentarios:

Evinchi dijo...

Oooooooooh, que guay. Ojalá hiciesen una así en mi insti, aunque en fechas que estuviese yo por allí. Yo no iría sola, mis amigas de hoy son las mismas de hace casi 20 años. Llegaríamos todas juntas para ver a quien nos encontrábamos. Hay gente de la que no he vuelto a saber nada, y me gustaría volver a ver. Como pasa el tiempo....

Un besote, me están encantando los últimos posts...tanto que se me han quedado cortos.

pd. usted se está volviendo muy crítico literario en mi blog eh. jajajjaja. Besos.

Daniela Haydée dijo...

Después de leer "Crónica de veinte años después...", me sigue pareciendo una reunión horterilla... Es como una "americanada" de sobremesa vomitiva... Claro, que a lo mejor me falta espíritu institutoitil (precisamente a mi, que tan sustanciosa estancia tuve),o me interese muy poco "que fue de"... (como un programa de tele sensacionalista), y mucho menos volver a ver a personas en las que no pienso nunca... Es preocupante... Creo que tengo el mal de la indiferencia y la poca sensibilidad, pero como esas cosas se curan, a lo mejor de aquí a unos años me veo inmersa en la horterada general... Bueno, no, para entonces estaré crónica.

Un cordial saludo.

Uno dijo...

Evinchi, gracias por tus palabras. Tú seguro que triunfarás cuando la hagais. Besillos.

Daniela haydée. Ciertamente tenía su parte artificial y superficial, pero también hubo lado positivo, mereció la pena la experiencia. Saludos