sábado, junio 06, 2009

La vida sigue igual



Fue el viernes pasado. Coincidí en trayecto con una chica en tren y luego en Metro. Ya en el andén de la estación despertó mi interés. Era maja. Subimos al tren y mi atención se desvió primero para encontrar asiento y seguidamente a la lectura: Anna Karenina, muy recomendable. En el Metro, para mi sorpresa, me di cuenta que iba el mismo vagón, delante justo de mi, aunque me daba la espalda. Agarrada a una de las barras verticales de sujeción, iba concentrada leyendo un libro.

Tenía algo especial. No sé bien qué. Entre “sexy” y tierno. Su imagen me gustó, aunque sólo la podía ver desde atrás. Su cabello negro estaba recogido en una coleta dejando al descubierto un sensual cuello. El sueter negro de manga larga, que vestía, dejaba ver la clara piel de sus hombros que descendía en cascada sobre un escote que no pasaba por inadvertido (aunque este sólo desfiló brevemente ante mi vista en andén). Complementaban el conjunto unos vaqueros oscuros. Ni idea de cómo eran sus zapatos. Soy hombre, mi capacidad de observación es limitada y esto no es el "Hola".

Ya lo he dicho alguna vez, me gusta observar, con discreción, como quien contempla un cuadro. Examinar los detalles. Os aseguro que me interesaba más ese cuello y hombros que su culo. Soy poco de culos, la verdad. Me gusta admirar en silencio, contemplar sin ser advertido, sobre todo para no molestar o causar una situación violenta. Quizá, en un intento vano de analizar la belleza, lo que a mí me parece bello, y comprenderla.

Cuando el Metro se detuvo en mi estación, Sagrera, yo bajé y ella no. Mientras subía la escalera mecánica aun resonaba en mi mente el murmullo de su recuerdo. Había sido una experiencia grata, pero acabó. Feliz de haberla vivido, pero consciente de que no volvería. El vagón, y ella en su interior, continuó su marcha alejándose de mí en el tiempo y el espacio.

Sirva este largo preámbulo, sobre mi experiencia de “voyeur” estático, a modo de analogía, para contar que se derivó de la entrada sobre el “mensaje secreto”.

“Ella” me gustaba y se lo dije con palabras no pronunciadas. La leyó y supo que era su destinataria. No pude hacerlo de otra forma. La vía explicita era más violenta y no quería ponerla en la embarazosa situación de tener que decirme que no sentía lo mismo, si era así. Me parecía egoísta por mi parte.

Confieso que no conocer lo que pensaba afectó a mis horas de sueño. Estuve varios días con la gran indecisión de contárselo y, acabar con la terrible sensación del “no saber”, o, simplemente, pasar y seguir como hasta el momento. Decidí ser paciente y no turbarla haciéndola definirse sobre un tema que seguramente le era ajeno hasta el momento y que la iba a coger por sorpresa. Por otro lado, evitar un punto de inflexión en la amistad y dejar una salida de escape fácil.

Han pasado varios días antes de conocer su impresión y respuesta. Ha sido el silencio, tan revelador, el que envolvía un “no”. El cual acepto y respeto. No es mi certeza trivial. Son trazas que la experiencia ayuda a reconocer. Reminiscencias de otras historias con parecido transcurso y mismo final.

El tren marchó y yo me quedé fuera con mis sentimientos afecto estúpidamente ignorantes de su poca utilidad. Y ha de ser así. “Ella” ha de continuar su vida y yo aceptar seguir con la invariable monotonía de la mía.

Cuesta asimilarlo, cuesta replegar las vanas ilusiones, volver a un mundo gris y aséptico y adaptarse a la nueva sensación de vacío (por seguir un principio de práctica ecología emocional), pero con el tiempo se consigue. Y aunque el sentimiento no muere y siempre queda algo de ilusa esperanza para un hipotético futuro, todo eso se guarda bien hibernado en el desván de corazón… por si algún utópico día fuese necesario recuperarlo, pero que moleste lo menos posible en día a día cotidiano.

Sigo siendo el mismo “homeless” en la ciudad de los corazones femeninos, pero ahora sin sentirme atraído (prudencialmente) por lo que pueda haber detrás alguna puerta en particular.

Afortunadamente, no estoy demasiado “tocado”. Puede que mi musculo emocional se haya puesto cachas con el tiempo, ya que ahora las agujetas son más leves. Lo estoy llevando bien y sigo adelante.

Para acabar os pongo una cancioncita…





Perdonadme por la canción. Es insufrible, lo sé, pero es que siempre me ha gustado… y pega con el tema de la entrada. Le da un aire trágico… Teatral que está uno ante la proximidad del estreno :-)

Por cierto, para quien haya leído hasta aquí. ¡Vaya coñazo de entrada! ¿No? Eso sí, al menos, en esta ocasión, no he hablado del trabajo :-)



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Hello people.

Hi girls.

You come back to be lucky. My passionate love flies away. Now, my heart is free and it has a place for you.

But I can’t to wait. I decide to promote me. Yes, I register me in a lot of friendship webs to search pretty girls. I only want do things together: cinema, theater, sport, reading, cultural acts, dancing, perhaps some party…

Baby, you can find me in (my nick is MilkCup):

http://www.prickipal_gentlenmen.com (gentleman with style)
http://www.10inches_and_far_away.com (conversation, minimum distance to speak)
http://www.males_and_females_riding_savage.com (friends of horses)
http://www.fuckers_without_frontiers.com (third world aid)
http://www.love_becomes_expensive_sex_is_free.com (friends of philosophy)
http://www.fuckland.com (ehmm, friends of “focas”)
http://www.atthebackisbetter.com (alternative way of … introspection)
http://www.happy_clicktories.com (policy, tories faction)
http://www.happy_clicktwhigs.com (policy, whigs faction)
http://www.meeting_to_pa_dentro.com (meeting people)
http://www.be2_or_more.com (friendship in groups)

A love song for you.




I hope meet you soon.

Wet kisses.