domingo, noviembre 23, 2008

Solteros y sin compromisos



Hace unos Sabados, inducido por una mezcla de aburrimiento, esperanza e inusitado valor, decidí acudir a un evento en el cuál sólo medio conocía a una persona y no era seguro que fuese.

Me apunté a uno de esos grupos de internet que organizan actividades y eventos y que no tienen ánimo de lucro. La intención es hacer nuevos amigos y compartir experiencias, distraer un poco la soledad interior y matar el aburrimiento. La gente que componen estos grupos suelen ser los denominados “singles”, horroroso término traído del americano para definir a las personas sin pareja.

El Sabado en cuestión, como contaba, me decidí y me apunte un café/refresco/copa + cena + lo que se decidiese. Nos reunimos quince personas en total, doce hombres y tres chicas, una de las cuales cumplía años y esa era la causa de tanta concurrencia. Mi conocido, por suerte, también vino. La primera impresión que obtuve fue pensar “¿dónde me he metido?”. Durante el café/refresco/copa descubrimos (mi conocido y yo) que hay numerosos grupos similares en internet, en los que casi todo el mundo está apuntado y hay gran cantidad de piques, luchas y competencias insanas por coordinarlos. Sin quererlo ni desearlo nos pusimos a día de enfrentamientos y rencillas de gente que no conocíamos en ámbitos que moraban dentro nuestra ignorancia.

Aunque fuésemos nuevos no te facilitaban el sentirte ni integrado ni acogido. La mitad te saludaban y luego te ignoraban y la otra mitad pasaba directamente a la segunda parte.

Hubo otro gran tema, que no me atrevo a calificar de conversación y que era cansinamente recurrente en bromas, fantasmadas y jactancias:“echar la caña”. Hablaban de lo que les gustaría un buen polvo (en su defecto darse el lote o enrollarse) o los que iban a conseguir o con quien, o lo que había hecho tal, etc… El halo amistad que definía el grupo se tornó en “ansias de follar” (lo cual no censuro). Los personajes de grupo en su gran mayoría eran más que raros, esperpénticos. Gente agrupada con el objetivo de atraer más gente a la que “echar la caña”, porque entre ellos mismos se tratan, se relacionan, pero sexualmente se repelen. No me sentía a gusto.

La cena fue peor. Me toco delante un individuo que se tomo una botella de vino (se pidieron cinco para los quince) el solito, dos chupitos de aguardiente de orujo y un carajillo acompañados por lo más de seis cigarros. Tenía este hombre la gracia de decirle a todas las chichas que habían adelgazado para luego socarronamente decirle al compañero de mesa “como mucho cien gramos”. Comentaba como hábilmente cada tarde tomaba café con un compañero de de trabajo muy soso, pero que tenía una hermana a la que le había echado el ojo. Está estaba separada y tenía un niño de nueve meses al que el con mucha picardía él hacía carantoñas porque en eso las mujeres se fijan y les gusta. Concluía con la gran frase “prometer, prometer hasta meter”. Terrible.

La demás gente de alrededor mío en la mesa parecían autistas, ni piaban. Algunos se levantaban para ir al salón de al lado a ver como iba el Barça. Otros al comer parecían las cascadas del Niagara, no conseguían retener en sus bocas todo lo que atravesaba sus labios y volvía a caer al plato de origen.

Llegó un momento surrealista en que cuatro que tenían móviles última generación comenzaron a enseñar a los demás videos de tortazos, bromas y porno duro que tenían almacenados. Todo esto se celebraba con grandes risas, ellas estaban a la altura de ellos. Me sentía tan incomodo, saturado, desubicado y fuera de lugar que mi mayor deseo era que todo aquello acabase pronto para poder huir despavorido a mi casa. Ciertamente, a veces, mejor sólo que mal acompañado.

En cuanto acabó la cena me despedí de forma general … y para casita, a salvo.

No volveré, no quiero repetir. Cuando me siento a disgusto soy incapaz de relacionarme con la gente que me produce tal sensación. Guardo un discreto silencio, como el que aguanta la respiración ante la supuesta presencia de un gas nocivo.

En el fondo, estoy algo asustado. Aunque rechace ese reparto de “
Freaks” (y no por el físico) no sé si en realidad yo soy uno de ellos a mi manera. Un ser solitario deformado por la vida que no conoce otra forma de ser, inconsciente de lo aberrante que puede resultar, condenado a un vivir un rol natural en pos de objetivo inalcanzable, un Sísifo moderno.

No obstante, no me rindo. Seguiré buscando gente sana con la que compartir mi tiempo. Alguna debe haber,… espero.


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Two weeks ago I went to a singles party. The party was like an orgy without sex. I don’t like it. Too much males and very few women. That is not funny.

The people were like mannequins very horny and nailed without can among themselves. If a party is a orgy must be a orgy. If a party is only by friendship must be only friendship. But it no all gather together and nothing at the same time.

I don’t come back. No. I will follow searching somebody special for share time, love ... and savage sex.



10 comentarios:

Merce dijo...

Qué conversación tan inteligente la de tu vecino de mesa... "prometer, prometer hasta meter"... no sé si que me lo presentes...

Me ha resultado muy duro tu final, no te conozco mucho, pero no estoy de acuerdo contigo respecto a lo de Sísifo y demás...

Susana dijo...

Has hecho una estupenda crónica de lo que es un "des-encuentro" de singles. Yo nunca he llegado a asistir a ninguno por pudor, aunque he estado tentada muchas veces. En estas situaciones es evidente que es mejor afrontar tus momentos de soledad que mezclarla con otras que nada tienen que ver con tu sentir.

Uno dijo...

Merce
No, mejor no te lo presento, no sé porque presiento que no haríais buenas migas.

El final es una reflexión y, en parte, una autoamonestación. En realidad, yo no soy nadie para criticar la forma de ser o actuar de los demás, pero lo he hecho.

Cada uno tendrá sus motivos o inercias para ser como es. A veces son de forma deliberada y en otras inconsciente.

Vivir sólo, sin pareja durante un cierto tiempo crea hábitos, costumbres y formas de actuar, que luego cuando comparte tiempo con los demás se revelan y contrastan. Hace tiempo que observo, mejor dicho, que me doy cuenta de que hay trazas en mi de esa cosas que veo otras personas, e intento mitigarlas si me parecen innecesarias.

En el fondo, como decía, que quizá yo no sea tan distinto, seguramente me manifiesto de otra forma y piense o sienta algo diferente, pero cada uno combate la soledad interior, o la falta de compañía como buenamente puede o sabe.

Bueno, paro porque podría seguir y seguir relatando... ¿ves?, este es otro de mis defectos la incontención dígital, uno se pone a escribir y no sabe bien como acabar.

Susana
Bienvenida y gracias.
Hace años también acudí a otras cenas y no fueron tan drásticas, había gente que merecía la pena conocer y de hecho con algunos mantengo amistad. Lo malo de los "singles" es que hay gente de todo tipo y son habituales los especímenes harto "curiosos".

Pero más de temer que lo que he contado es que ahora somos un objetivo comercial, un mercado deseado donde muchas empresas ponen sus ojos y relamen sus labios... y eso creo que no es nada bueno.

Saludos

Oscar dijo...

Casi me muero de risa tio.

Yo nuca he estado en una igual pero la verdad es que me gustaria, son ocasiones propicias para poner a la gente en su sitio.

Si de verdad eres como pareces me has caido muy bien.

Un saludo tigre. :P

bornne dijo...

Bueno, Uno, lo positivo es que sabes dónde no volver :)

Petons!!

Y, por cierto, no te asustes que todos somos raritos (algunos más que otros...) con o sin pareja :P

Farera dijo...

Vaya, qué decepción, me esperaba otra situación, otra experiencia, la verdad es que no es nada tentativa, ya me ha asustado lo de tanto hombre para tan pocas chicas, por Dios qué miedo! Y además tan poco cerebro... ais, te compadezco, y acompaño tu silencio jejeje, seguro que lo superarás, estas cosas se van con el tiempo jejejeje, lo cierto es que ha tenido su gracia.

(No te acostarás, sin saber algo más!!!)

Daniela Haydée dijo...

Ese tipo de reuniones, a veces son el medio a través del cual, esos "personajes" con los que te encontraste, utilizan para comportarse de un modo distinto a como lo harían si estuvieran con sus amigos, familias o conocidos de hace tiempo, por que a fin de cuentas, pueden desaparecerse en un momento dado.

Una opción podría haber sido haberte separado del grupo con el conocido tuyo (a no ser que el muchacho participara de tanto talento perdido), he improvisar un plan de emergencia.

Por cierto, a las chicas que van de tontas por la vida para aparentar independencia y modernidad, no las ganas ni el freak ese que se sentó enfrente de ti.

Saludos invernales.

Uno dijo...

Oscar
Me alegra que te gustase y al menos saliese algo positivo de esa experiencia.
Yo soy más de la discreción que de la rebeldía, así que preferí que ellos a lo suyo y yo a lo mío… y cuanto más lejos mejor :-)

Gracias, por tus palabras.

Saludos

Bornne
Claro, una vez identificado donde esta el “mal” mejor no acercarse. Noción básica de supervivencia física y emocional al estilo de “el fuego quema”.

Todos somos raritos, pero allí estaban los campeones y campeonas estatales de todo el Universo :-)

Besotes

Farera
De siempre tanto macho junto me ha asfixiado. Tanta testosterona junta no es buena. Es como las bombas de uranio, un poco de uranio es estable pero cuando juntas mucho la situación se vuelve explosiva.

Hay cosas que no me importaría no saber :-)

Saludetes

Daniela Haydée
Para más intensidad en la experiencia a mi conocido y a mi nos sentaron en extremos opuestos de la mesa. Así que yo allí, sólo ante el peligro. Pero fue peor mi conocido volvió a semana siguiente, no es que le gustase la gente especialmente pero quería repetir.

Saludos fresquitos

Luna Azul dijo...

Muy bueno Uno me he reído un rato con la historia y leyendo los comentarios.
De todas formas no te rindas, sigue buscando gente sana con la que compartir tu tiempo. Haberla, hayla.
Lo de "savage sex" no sé, llevo mucho tiempo alejada del "market" jejejeje
Un abrazo y feliz semana

Uno dijo...

Luna Azul
Gracias. En ellos, en la busqueda, a veces más motivados, a veces menos. Seguro que "gente sana" hay, lo único que espero que visto lo visto no se esconda :-)

Otro abrazo y buen fin de semana larguito.