domingo, abril 27, 2008

Yeux blues (y II)



No. Esta vez no estaba allí. Primer vagón, primera puerta, viernes, misma hora, todo igual... sólo que esta vez ella no estaba.

El interior del tren parecía vació, a pesar de ir embutido de gente, sin sus ojos azules.

Una semana distaba desde nuestro primer y último encuentro, desde nuestro único y casual encuentro.

Yo era consciente que posibilidad de volver a verla era remota, pero la confirmación de su ausencia me ha dejado melancólico. Intento recordar su cara y tan sólo obtengo rasgos borrosos.

Mis imaginaciones han dejado de navegar por el mar de sus ojos y se han visto obligadas a tomar tierra de forma abrupta y prematura. Confieso que había soñado despierto con esos azules ojos en los que me zambullía mientras nuestros cuerpos emulaban el incesante mecer de las olas en un océano humores compartidos y abrazos hambrientos.

Ahora, vuelvo al estéril desierto de mí día a día. No obstante, no decapito todas mis esperanzas sino que sigo buscando otros mares con los que regarlas sin importarme el cual sea el color de sus aguas.

Quizá pronto. Quizá al algún día. Quizá sea tu mar con el que me miras.


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Back luck. She wasn’t in the wagon this time. This remember me the supernovas. They only can bright with infinite luminosity one time in its life. This girl lived the better moment of her life when she met me the past Friday. She is happy now forever. She don't need any more.

She flies away. But I am absolutely sure that I will find another women who will do happy too.


2 comentarios:

Daniela Haydée dijo...

¡Que derrotista! Si a la semana siguente no ha podido ser,es porque la de yeux blue esa andaba estreñida y su presencia en el tren no iba a ser sólo notada por ti... Un poco de paciencia, que no todo está perdido.

Saludos.

Uno dijo...

Daniela Haydée
Pasó... ya pasó en todos los sentidos. Pasó con el tren, pasó de mi memoria, pasó su tiempo.

Saludillos